martes, 3 de mayo de 2011

PROYECTO DE LEY DE HOLGUER DÍAZ

Escrito por el P. Benjamín Pelayo Lizarazo

Apropósito del Proyecto de Ley que radicará el Senador Holger Díaz del PIN mediante el cual se “obligará” a los colombianos y colombianas a NO TENER más de dos hijos por familia.

Según el Senador Díaz, los pobres somos pobres por tener muchos hijos.

Equivocación total, Señor Senador. ¿No le parece más bien que el pobre es pobre porque la riqueza está mal distribuida? ¿Que la INJUSTICIA SOCIAL, LA DESIGUALDAD, Y EL DESCONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS HUMANOS es la causa fundamental de la pobreza y miseria que hay en este país? ¿Qué mientras esto subsista el pobre seguirá siendo pobre con 5, con 2 o sin hijos?

Los hijos no son la causa de la pobreza, señor Senador. Si así fuera, Japón sería un país en la miseria con más de 11 habitantes por Kilómetro cuadrado y Colombia nadaría en la riqueza pues solo tenemos 1.5 habitantes por Kilómetro cuadrado.

Lo que pasa es que cuando un país es dirigido por gobernantes y senadores incapaces y corruptos, que en su mente solo llevan su propio provecho económico, entonces los pobres les estorbamos y les queda fácil bajarse por las orejas del burro, proponiendo leyes como la suya.

Tan compasivo Señor Senador: para que los pobres no sufran, no los dejemos nacer. Propuesta muy cercana a la de un dictador venezolano de cuño fascista, que, para que los discapacitados no sufrieran y no se multiplicaran, lo invitó a una fiesta en un barco y cuando estaban en lo mejor les hundió el barco en el lago de Maracaibo.

O la de un gobernante de Santander que invirtió miles de millones en un parque recreacional para que ricos y extranjeros pudieran venir a cruzar el cañón del Chicamocha en teleférico, mientras los hospitales de San Gil, Socorro y demás municipios tenían que dejar morir a los pobres porque no había presupuesto para ellos…

¿Mejor que murieran para que no sufrieran más, verdad? Entre esos muertos, uno de mis hijos.

El problema, Señor Senador, es de comida, de agua potable, de vivienda digna, de salud, de tierra para los campesinos, de estudio incluida Universidad para todos, de vías en buen estado, de transportes, etcétera… invéntese una Ley donde los pobres tengamos todo eso, es decir LEY DE JUSTICIA SOCIAL, y entonces ustedes los ricos no tendrán que trasnocharse pensando en nosotros los pobres.

¿Pasará la ridícula ley de los DOS HIJOS en el Senado? ¿Habrá otro que piense con TANTA LUCIDEZ?

domingo, 1 de mayo de 2011

EN EL CUCHARO NO QUEREMOS LAS AGUAS NEGRAS DE SAN GIL

San Gil, Mayo 1º de 2011. El pasado 18 de abril, lunes santo, representantes de las veredas Ojo de Agua, Volador y Cucharo, fueron convocadas por los Directivos de la CAS - Corporación Autónoma Regional De Santander para socializar con las comunidades de mochuelo el proyecto de la llamada PTAR – Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de San Gil. A los habitantes de esas veredas les habían advertido que no invitaran a gente de las Veredas que vivieran en San Gil.

Nosotros mismos pudimos advertir como una Señora habitantes del Cucharo denunciaba que funcionarios de la Alcandía de San Gil estaban haciéndole firmar a los campesinos un documento en blanco, donde ellos renunciaban a favor del Municipio de San Gil a cobrar la servidumbre que podría generarse con el paso por sus predios de la tubería que transportaría las aguas negras de San gil hasta nuestra vereda. Sorprende como se manipula toda una comunidad y se continúa engañando al campesino como lo han venido haciendo en los últimos 19 años.

Las reiteradas quejas de los campesinos de la zona por la inmensa contaminación generada por los basureros autorizados por la CAS, no son divulgadas por los medios de comunicación por diversos motivos: Unos porque cuidan que no les sea retirada su pauta publicitaria, otros porque el hecho no vende, no es novedoso, no es noticia y otros para que los habitantes de San Gil no se enteren de la inconformidad de las comunidades afectadas.

En You Tube con el nombre de: EN EL CUCHARO NO QUEREMOS LAS AGUAS NEGRAS DE SAN GIL, encontraran tres videos de la reunión de la CAS con los campesinos de Mochuelo, donde éstos le notifican a esta entidad ambiental que no quieren más contaminación en sus predios. La alcaldesa encargada de San Gil no se hizo presente a pesar de estar formalmente invitada a la reunión. En realidad pudimos ser testigos de la protesta campesina y las nulas soluciones que brinda la CAS. Y es comprensible, esta entidad como las demás Corporaciones Autónomas no sirven de nada, o si, sirven para albergar la inmensa burocracia de nuestra clase corrupta y politiquera que nos dirige.

La administración de San Gil, el Concejo Municipal de San Gil y la CAS, así como ACUASAN. TECNOAMBIENTALES y ECOSANGIL están notificados del descontento te las comunidades de Mochuelo con la contaminación generada por los basureros en los predios y que por ningún motivo estamos dispuesto a recibir las Aguas Negras del Municipio de San Gil, así nos quieran decir que eso nos traerá progreso para nuestros hijos. ¡Por favor, basta ya de más engaños!

Podemos observar la forma burlesca como se dirigía el Dr. HÉCTOR MURILLO a los presentes en la escuela veredal del Cucharo. Me imagino que estaría pensando lo fácilmente manipulables que podemos ser los campesinos que no hemos tenido la fortuna de pisar una universidad. Creo que quedó sorprendido, encontró una comunidad unida exigiendo respeto. La comunidad no se dejo engañar y se hizo acompañar de otros campesinos que hemos vivido en el pueblo y también como el oferente tuvimos la oportunidad de prepararnos en las universidades de Colombia.

Pobre presentación del Ing., de la CAS, Oscar Román Becerra Vargas, que como siempre va ataviado de engaños y desprovisto de soluciones sanas para los campesinos.

Reiteramos NO queremos más basuras, NO queremos las aguas negras de San Gil y NO queremos el matadero municipal de San Gil en nuestra comunidad.

Soluciones: Supongo que hay muchas y la facultad de Ingeniería del medio Ambiente de la UNISANGIL y de alguna otra zona del país tendrán muchos proyectos que seguramente a la CAS no les interesa porque no genera beneficios políticos para sus patrocinadores.

La pregunta es: ¿Por qué las aguas negras se tienes que transportar desde San Gil hasta la Vereda el Cucharo y luego verterlas al Rio Fonce?

¿Por qué no las tratamos en lugares más cerca donde nos cueste menos el proyecto? Donde no genere tanto rechazo.

¿Por qué llevarles más contaminación a los campesinos de Mochuelo?

Gracias a los pocos periodistas que aun a riesgo de que sus medios no les publiquen sus notas, van a esta reuniones y se enteran del problema. Gracias a algunos medios de comunicación que divulgan nuestras denuncias a suerte de ser denunciados ante los organismos del estado, que como en el caso de la fiscalía quienes en vez de perseguir criminales, persiguen a los ambientalistas que denunciamos el abuso del poder regente. No importa, ahí seguiremos; Como perros latiéndole a la luna, algún día ésta, se conmoverá y nos mirará también.

miércoles, 27 de abril de 2011

¡Seguimos viviendo de las migajas que nos brinda el rico epulón!


Barranquilla, abril 27 de 2011. Hora Local 12:17 MM. El martes santo, 19 de abril de 2011, a eso de las 9 AM aborde al periodista MARCO TULIO QUINTERO de TELESANGI en El Parque De La Libertad y le pregunte por que la prensa no se había hecho presente en la Reunión de la Vereda El Cucharo que la CAS había convocado con las comunidades de Mochuelo. En respuesta me dijo que no los habían invitado y me invito a su programa, para lo cual me citó a las 6:00 PM de ese día en las instalaciones del canal. Mas sin embargo me quedé esperándolo, nunca se hizo presente. Debe ser por eso de la mordaza publicitaria auto impuesta por algunos periodistas de la región. Triste panorama de San Gil, con una prensa acorralada y arrodillada por la pauta publicitaria. ¡Seguimos viviendo de las migajas que nos brinda el rico epulón!


Estoy absolutamente seguro que la Comunidad de Mochuelo (Veredas de: Ojo de Agua, Volador y Cucharo), tienen derecho a expresarse por los medios de comunicación de San Gil. Es un deber constitucional que tienen los medios. En este caso no s ...e sabe si es el medio o el periodista que no nos permitió expresar lo sucedido en la reunión de los Campesinos de Mochuelo con la CAS, en la cual fueron claros en su negativa a recibir en sus predios la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales así como las basuras del sur del departamento de Santander y algunos municipios de Boyacá

domingo, 16 de enero de 2011

Sancionan a Acuasan en San Gil

Los veedores ambientales deben estar listos, prestos y atentos a las próximas alegaciones, tengo entendido que se apelo esta decisión y mucho me temo que como otras que ha tomado en el pasado la CAS, esta también sea revocada. Lástima que esta autoridad ambiental estuviera dirigida por politiqueros y no por conocedores de la problemática ambiental. Todo el daño que se le ha causado al campesinado de la zona no tiene perdón de Dios. Aparte del desarraigo y abandono de las tierras, el abandono de los sembrados; esta también la proliferación de enfermedades de la piel, respiratorias, dengue hemorrágico, fiebres y los más triste; el cáncer, enfermedad terminal que se ha llevado a varios de nuestros parientes y se llevara a muchos más. Todo esto producido por los gases tóxicos que expelen los múltiples basureros que proliferan allá con la mirada indiferente de las autoridades administrativas, de las autoridades ambientales, las autoridades de control que agachan la cabeza ante la mordida y lo más triste, con la mirada indiferentes de todos nosotros en San Gil.

Si en San Gil hubiera autoridad ambiental, ya estarían cerrados los basureros de la Vereda el Cucharo: ACUASAN, ECOSANGIL, TECNOAMBIENTALES y no sé que otros nuevos hayan abierto. ACUASAN arrastra unas pérdidas que hacen inviable el pago de la multa a que fue sometida y hace inviable la empresa misma. Una empresa que se ha venido lucrando con la miseria de las gentes de mochuelo. Hace más de un año que el Tribual Administrativo de Santander ordenó el cierre de esos basureros y la recuperación de los predios donde ellos operan, pero nada ha pasado, todo sigue igual porque el negocito es una mina de billete que llena el bolsillo de más de uno. Y si creen que esto es falso: miren las maquinitas en los que se pasean por San Gil los que se lucran con el billete que genera eso. En San Gil hay muchísima gente trabajadora y honesta, berraca, emprendedora; pero hay unos elementos que hay Dios mío: Han llegado a los puestos públicos a lucrarse, sin importarles que después los sancionen de por vida para ocupar puestos públicos; ¿y ya para qué? si están bien apertrechados con el billete de todos nosotros, los pingos que los elegimos para que nos roben

viernes, 7 de enero de 2011

FESTIVAL DEL RECUERDO, VEREDA EL CUCHARO, SAN GIL - SANTANDER

BARRANQUILLA, ENERO 7 DE 2011. HORA LOCAL 12:45 PM. SEÑORES CUCHAREÑOS, PARIENTES Y FAMILIA EN GENERAL CONGREGADA EN LA ESCUELA DEL CUCHARO, ES GRATO PARA NOSOTROS DESDE LA DISTANCIA SABER QUE USTEDES CADA AÑO SE REÚNEN EN SANTA PAZ, ALEGRÍA, JOLGORIO, PARA REVIVIR COSTUMBRES DE NUESTROS ANCESTROS. ESPERO QUE LE DEN A DIOS LO QUE ES DE DIOS Y AL CESAR LO QUE ES DEL CÉSAR. ES DECIR, PRIMERO PIDÁMOSLE A DIOS POR LAS BENDICIONES RECIBIDAS, POR LOS FRUTOS Y COSECHAS QUE HEMOS RECOGIDO DE NUESTRA TIERRITA Y PIDÁMOSLE QUE NOS SIGA PROTEGIENDO DE TODO MAL, Y LUEGO DAR RIENDA SUELTA A VUESTRA CREATIVIDAD ARTÍSTICA, BAILAR, COMER Y TOMAR A LA LATA.


SIEMPRE ME PROPONGO ESTAR ALLÁ EN ESAS FIESTAS, PERO EN VERDAD UNA Y OTRA VEZ SE ME COMPLICAN LAS CO$AS Y NO LLEGO. SUPONGO QUE COMO LO HE DICHO EN TIEMPOS RECIENTES, ME PROPONGO IR CON MAS FRECUENCIA A SAN GIL Y POR ENDE AL CUCHARO. DEFINITIVAMENTE SOY EL MAYOR DE LOS HOMBRES EN MI CASA Y ALGUIEN TENDRÁ QUE SACAR LA CARA Y ENFRENTAR LOS PROBLEMAS DE LOS TERRENOS QUE DEJO MI VIEJO. TRABAJÓ DURO Y ES UN PECADO DEJARLOS ABANDONADOS.


ME GUSTARÍA QUE MIS COTERRÁNEOS ME AYUDARAN EN MI PROPÓSITO DE ERRADICAR LAS BASURAS DE LA VEREDA Y EN EL PROPÓSITO DE NO PERMITIR LLEVAR LAS AGUAS NEGRAS DE SAN GIL A NUESTROS PREDIOS. MAS SIN EMBARGO, ASÍ NO SEA ASÍ, YO CONTINUARE COMO EL LLANERO SOLITARIO, PERO FIRME.


LOS CUCHAREÑOS NO SABEN EL MAL QUE LE ESTÁN HEREDANDO A SUS HIJOS TOLERANDO QUE UNOS CUANTOS AVIVATOS SE ENRIQUEZCAN CON LA MISERIA GENERADA POR LA CONTAMINACIÓN DE LAS BASURAS.


ME GUSTARÍA QUE SACARAN MUCHAS FOTOS Y FILMARAN ESCENAS DE LOS ACTOS QUE SE LLEVARAN ACABO. EN TIEMPOS PASADOS NO SE PODÍA HACER ESO, HOY EN DÍA ESO ES PAN DE CADA DÍA.


NO SABEN LO AGRADABLE QUE NOS HACEN USTEDES LA VIDA, CUANDO POR CUALQUIER PARTE DEL MUNDO PODEMOS VERLOS SONRIENTES, BAILANDO, DECLAMANDO COPLAS Y HACIENDO OBRAS DE TEATRO.


RECIBIR EL AÑO CON ALEGRÍA Y CON AMOR EN EL CORAZÓN ES EL ALIENTO MÁS GRANDE QUE PUEDE RECIBIR EL SER HUMANO. MUCHOS JÓVENES POR COLOMBIA JAMÁS HAN VISITADO LA VEREDA Y AÑORAN VER LOS SITIOS DONDE VIVIERON SUS PADRES. VER COMO SE DIVERTÍAN SUS PADRES.


ASÍ PUES QUE FELICITACIONES, GRACIAS A TODOS LOS QUE CON SU ESFUERZO HACEN POSIBLE ESTA FIESTA DEL RETORNO CADA AÑO. GRACIAS PAISANOS CUCHAREÑOS DE TODA LA VIDA, GRACIAS FAMILIA Y PARIENTES POR PONERNOS A SOÑAR, GRACIAS POR AGRADARNOS LA VIDA.


¡QUE VIVA EL FESTIVAL DEL RECUERDO DE LA VEREDA EL CUCHARO DE SAN GIL! ¡QUE VIVA!


ATENTAMENTE: JAIME NEIRA NEIRA


FESTIVAL DEL RECUERDO, VEREDA EL CUCHARO DE SAN GIL, ENERO 4 DE 2011, 4 PM ESCUELA VEREDAL

martes, 30 de noviembre de 2010

COLUMNA CENSURADA

SANCIONADA LA GREYSTAR POR MAL MANEJO AMBIENTAL
Por: Claudio Beltrán Q.


El oro azul, como llaman el agua, es lo más valioso que existe sobre la tierra. Ya estamos viviendo la profetizada guerra del agua; esta es una de sus batallas.

Refresquemos la memoria:

El proyecto minero de Angostura de la Greystar que opera desde hace años, destruye el agua y la biodiversidad, y ahora, pretende mover y tratar 1.075 millones de toneladas de roca para lo cual utilizaría 7.000 toneladas del explosivo ANFO al mes y 1.200 toneladas de cianuro sódico mensuales(veneno y deforestación irrecuperable). La ley indica que por encima de los 3 mil metros sobre el nivel del mar es zona de páramo y no pude haber explotación y el proyecto Angostura de la Greystar tiene buena parte de su ubicación allí.

Sin embargo, los expertos de la firma sostienen que ésta no ha sido declarada como tal. Santurbán está contemplado como una zona de protección de páramo, subpáramo y bosque alto andino, lo cual lo cataloga como un área de altísima fragilidad ambiental y por ende de gran importancia ecosistémica, como zona de recarga hídrica y refugio de fauna silvestre. No importa si un papel dice que es zona de páramo o no: nos va a afectar porque estructuras como el embalse Bucaramanga están a solo 30 o 35 kilómetros en línea recta del sitio de explotación.

Se pondría en grave riesgo la calidad y cantidad del líquido vital de cuerpos de agua abastecedores del río Suratá, al utilizar la técnica de lixiviación con cianuro. El cianuro para minería fue prohibido en Alemania en 2002 y el Parlamento Europeo acaba de prohibirlo para todos sus demás países en mayo de 2010.

Los caudales solicitados para las diferentes etapas del proyecto, superaran el 50 por ciento del caudal medio disponible en los diferentes cuerpos de agua. Esta multinacional minera se apropiará de las lagunas de alta montaña, que son las nacientes de los ríos que alimentan nuestro acueducto metropolitano.

Todo esto destruirá el páramo de Santurbán, donde extraerá 11.5 millones de onzas de oro y 61 millones de onzas de plata durante 15 años de explotación estas minas en los municipios de California, Vetas, Suratá, Matanza y Tona.

"La contaminación de Greystar en las cuencas hídricas será de cero por ciento”, señalaba el gerente ambiental de la compañía, Leonardo Di Mare. Pero la multinacional", dizque cuidadosa del medio ambiente", acaba de ser multada por la CMDB por los siguientes cargos, entre otros:

-Los sistemas de tratamiento de los drenajes de los túneles y los lixiviados de las escombreras no han cumplido con lo dispuesto en el artículo 72 del decreto1594 de 1984 norma de vertimientos para descargas a una fuente hídrica.

-No existe de archivo con los documentos ambientales, ni una bitácora para la inteventoría y el seguimiento ambiental.

-No han culminado los sistemas sépticos en la mayoría de los sitios que cuentan y necesitan del sistema.

-En la escombrera La Perezoza, se realizó la desviación del cauce de la quebrada del mismo nombre y no se tiene conocimiento del otorgamiento del permiso de la CDMB para la intervención realizada.

Me pregunto dónde está el coraje santandereano, si quedó solo para protestar por nimiedades, para insultar al chofer que parqueó mal su carro, o para quejarse por tonterías, como alegar porque cambiaron el horario de la novela que más nos gusta. Antaño nos levantábamos como un solo hombre, "siempre libres en nuestras montañas", y nos le atravesábamos al energúmeno de turno. Hoy, cuando nuestro futuro y el de nuestros descendientes están amenazados gravemente por la codicia de extranjeros avasalladores, nos quedamos mirando a ver qué pasa. Sacudámonos la modorra y salgamos a protestar a las calles, apoyemos a los dirigentes y ambientalistas que luchan por detener un exabrupto como es este proyecto minero.

Si así trata la Greystar nuestra tierra en la fase de exploración, ¿cómo lo hará en la de explotación?

lunes, 8 de noviembre de 2010

Valiente y decidida respuesta del P. Javier Giraldo al ex-ministro Diego Palacio


Carta de respuesta a DIEGO PALACIO BETANCOURT
por: Javier Giraldo Moreno S.J.


Bogotá, septiembre 27 de 2010
Doctor
DIEGO PALACIO BETANCOURT
Ciudad

Aunque no recibí directamente la carta que usted publicó por diversos medios hace unos días, dirigida a mi persona, varios amigos me han hecho llegar el texto y otros me sugirieron buscarlo en el diario El Colombiano en su edición del 16 de septiembre.

El eje de su escrito es una crítica a la carta que yo le dirigí al Padre John Dear, jesuita estadounidense muy comprometido en actividades en favor de la paz y la justicia, y en la cual yo le expresaba mi extrañeza por el hecho de que la Universidad de Georgetown, centro educativo de nuestra congregación religiosa en Washington, hubiera invitado a dictar conferencias sobre liderazgo al ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, quien, a mi juicio, desarrolló una política sustentada en principios, comportamientos, estrategias y directrices incompatibles con fundamentos éticos universales. Si bien el Padre John Dear no está vinculado a la Universidad de Georgetown, acudí a él como más conocido y amigo, para que transmitiera mis inquietudes a los superiores de la Compañía en los Estados Unidos y a las directivas de la Universidad. Puesto que el hecho era público y escandalizó a muchos millares de personas, no sólo en Colombia sino en muchos otros países, era necesario hacer públicos, también, los cuestionamientos.

Usted se siente aludido, aunque no lo menciono por su nombre, en el párrafo referente a los mecanismos corruptos que rodearon la re-elección presidencial en 2006. Allí defiende su inocencia y afirma que “en algunos casos se ha politizado la justicia y, simultáneamente, se ha judicializado la política”. Yo diría que no sólo en algunos casos; esta es una práctica sistemática que yo he denunciado multitud de veces. Lo invito a leer mi derecho de petición a las altas cortes del 19 de enero de 2009, documento de 180 páginas en el cual demostré minuciosamente la podredumbre de la justicia en Urabá y solicité de manera apremiante que se declarara un “estado de cosas inconstitucional en Urabá”. Y si quiere ahondar más en esa podredumbre, lo invito a leer mi libro “Fusil o Toga, Toga y Fusil”, en el cual puede documentar en lo más concreto de lo concreto, y de manera abundante, la “politización de la justicia y la judicialización de la política” que usted parece descubrir en su propio caso, pero me sorprende enormemente que un ex Ministro que hizo parte durante 8 años de un gobierno que politizó la justicia y judicializó la política en grado escandaloso, sólo descubra dicha perversión cuando lo toca personalmente.

Dejando de lado, Doctor Palacio, los intentos del ex Presidente Uribe por cooptar todos los órganos del aparato judicial y disciplinario, con miras inocultables a neutralizar las decisiones que lo afectaban a él y a su gobierno, llegando a tildar de “terroristas” o “politiqueros” a los funcionarios que no se le sometían, así fueran magistrados de altas cortes, lo que más envileció la administración de justicia fue que ésta, sobre todo en la periferia, fue controlada y ejercida por el poder ejecutivo a través de brigadas militares, distritos de policía y organismos de seguridad del resorte de la Presidencia, con la estrategia del montaje judicial puesto al servicio de intereses inconfesables. Todo revela, Doctor Palacio, que usted ignora los millares de millares de tragedias y sufrimientos que esta política llevó a humildes hogares de campesinos, de trabajadores urbanos, de indígenas, de gentes comprometidas en organizaciones y movimientos sociales estigmatizados y de militantes de la oposición política. En ese modelo de “justicia” adulterada y envilecida, el poder ejecutivo impuso el sistema probatorio del sólo testimonio, manipulado éste mediante el chantaje, la tortura, la amenaza y sobre todo el soborno, apoyándose en la política de recompensas que degeneró en la más perversa compra de conciencias, la cual afectó destructivamente el patrimonio moral del país y generalizó el principio del “todo vale”, característica inconfundible del gobierno que terminó y que lo colocó en los antípodas de la ética.

Lamento, Doctor Palacio, que usted sólo perciba la politización de la justicia y la judicialización de la política en “algunos casos” y no en las estrategias políticas del gobierno en el cual usted participó durante 8 años. Nunca es tarde, sin embargo, para tomar conciencia de las realidades en que estamos sumergidos y que a veces nos enceguecen e inmovilizan. Lo invito de nuevo a leer mi libro “Fusil o Toga, Toga y Fusil” para que vea cómo funciona esa “justicia” envilecida en los meandros concretos de la cotidianidad que afecta a las masas humildes de este país.

En la parte final de su carta usted me coloca entre quienes, en lugar de buscar justicia, buscan venganza, a la vez que se muestra contrariado por mi apelación a los principios éticos, los cuales, según usted, no pueden ser reivindicados exclusivamente por quienes “ya condenaron al presidente Uribe”. Supongo que insinúa que existe una ética acorde con los comportamientos, directrices y principios que inspiraron dicho gobierno, la cual yo quisiera ver explicitada en beneficio de un sano debate. Finalmente usted califica mis denuncias y apelaciones a la ética como posiciones que “no reflejan un sentimiento ni un comportamiento cristiano” sino una posición ideológica; un “odio profundo y resentimiento infinito”.

Me he preguntado qué lo pudo llevar, Doctor Palacio, a calificar mi escrito como inspirado en deseos de venganza y en sentimientos de odio. ¿Quizás un deseo de deslegitimar mi clamor por la ética de nuestras instituciones religiosas, no discutiendo la veracidad e inmoralidad de los hechos concretos y de las políticas denunciadas, sino eludiendo el debate y tratando de estigmatizar gratuitamente a la persona denunciante? ¿Quizás un deseo de callar al denunciante dándole un golpe bajo, donde más le duela, que son sus principios éticos y religiosos que riñen con la venganza y con el odio? ¿Quizás la carencia de argumentos para desmontar realidades que son inocultables y de público dominio, recurriendo entonces a la descalificación de quien las censura?

Aunque frecuento reuniones de víctimas demasiado heridas por las atrocidades que las han destruido y que no ocultan sentimientos de venganza, he procurado siempre, no sólo en cumplimiento de deberes religiosos sino por profunda convicción, transformar los deseos de venganza en deseos de justicia, poniendo el énfasis en la búsqueda de caminos que garanticen la no repetición de los horrores y en la corrección de las conductas que han llevado al exterminio de tantas vidas y a la destrucción de tantas comunidades y formas de supervivencia. Esto es muy diferente de la venganza en la cual se alimenta el deseo de someter a sufrimientos equivalentes a los victimarios. Puedo decir que la inmensa mayoría de las víctimas con las cuales comparto reflexiones y sentimientos, están muy lejos del odio y la venganza, la cual buscaría reproducir el sufrimiento en los responsables de las atrocidades. Al contrario, suelo escuchar permanentemente de boca de padres, madres, esposas, hijos y hermanos de las víctimas, una frase que se ha vuelto proverbial en nuestro pueblo pobre y sufrido: “eso no se lo deseo ni al más sádico de los victimarios” (refiriéndose a lo que a ellos les han hecho).

Usted, Doctor Palacio, afirma en las últimas líneas de su carta, que se debería pedir justicia, y una “justicia pronta, imparcial y objetiva”. ¿Acaso no es eso lo que hemos buscado por muchas décadas sin éxito alguno? ¿Ignora usted, acaso, la impunidad que afecta a millones de crímenes de lesa humanidad, e ignora también los mecanismos sistémicos de impunidad, registrados, documentados y analizados por tantos organismos nacionales e internacionales?

Ante su inconformismo frente a mis denuncias y frente al clamor para que no se ofrezcan cátedras a quienes han regido aparatos tan corruptos y criminales, no puedo entender qué es lo que usted propone. ¿Sugiere, acaso, que nos callemos y dejemos que las estrategias y comportamientos que han destruido a tanta gente sigan vigentes sin oposición alguna, y aún más, se conviertan en modelos de exportación? ¿A ese silencio; a ese conformismo; a ese ajuste, lo llamaría usted un comportamiento “ético” y “cristiano”?

Pero lo que encuentro más difícil de entender en su discurso es la coherencia entre palabras y hechos. Usted aboga por posiciones y discursos ajenos a la venganza y al odio y en eso estoy en total acuerdo con usted. Pero, si esa es su posición y esas son sus convicciones, ¿cómo pudo permanecer usted ocho años como integrante del gobierno del ex Presidente Uribe, si unos de sus rasgos más destacados y característicos fueron justamente el odio y la venganza?

Nadie ignora que el Doctor Uribe fue víctima de las FARC, pues según lo han difundido todos los medios masivos, su padre fue asesinado por dicho grupo insurgente. Llegado a regir los destinos del país, hizo de su afán de venganza el eje de su política de seguridad, descartando todo entendimiento o diálogo en torno a los objetivos políticos y sociales de la insurgencia y absolutizando la guerra a muerte que llevara a su exterminio. El lenguaje que utilizó para ello hirió permanentemente la sensibilidad de enormes capas sociales, y los imaginarios militares, siempre envueltos en la emotividad del odio más acendrado, inundaron los medios masivos. Su obsesión patológica por la “seguridad”, interpretada a la medida de sus odios, llevó a crear un ambiente nacional de desconfianza y de prejuicio generalizado entre los ciudadanos; a presumir prácticamente un “enemigo” potencial detrás de cada compatriota; a poblar de costosos aparatos de seguridad e inteligencia todos los despachos públicos y privados, hasta acostumbrarnos a que si uno no se somete a que lo consideren un delincuente o un terrorista mientras no pruebe lo contrario, no puede ingresar a ninguna oficina. El país se tuvo que acostumbrar a escuchar que su Presidente incitara a matar por todas las emisoras y cadenas televisivas, y a que lo hiciera con lenguajes crudos e impúdicos que hacían inocultable un afán de venganza radical, así como a los espectáculos macabros de cadáveres destrozados y ensangrentados, sobre los cuales el gobierno hacía festejos interminables de condecoraciones, alabanzas y ascensos, mientras los medios mercantilizaban la barbarie sin pudor.

Pero los círculos del odio y la venganza no terminaron en los grupos insurgentes. Usted, Doctor Palacio, como acompañante del Jefe del Estado en dos períodos consecutivos y co-autor activo o pasivo de todas sus políticas y decisiones, sabe de sobra que ese odio cobijó con creces a los movimientos sociales; a los grupos de oposición; a quienes denunciaban cualquier atrocidad y a quienes no compartían su modelo de sociedad centrada en el poder de las empresas transnacionales y en las políticas globalizadoras de los Estados Unidos. Odió particularmente a los movimientos y organizaciones defensoras y promotoras de los derechos humanos, en quienes veía obstáculos para implementar sus métodos de exterminio. Usted lo sabe de sobra pero es necesario recordarlo aquí: la única forma de darle apariencia legal a esas descargas de odio contra líderes sociales o humanitarios, era inventándoles nexos con la insurgencia, para que el aparato de justicia y/o el militar-paramilitar actuaran contra ellos y ellas, con miras a neutralizarlos o exterminarlos. Es dentro de esta estrategia donde el poder ejecutivo usurpa las funciones del poder judicial o lo coopta, y así se multiplican por doquier procesos con captura y años de prisión en los que los militares detienen sin orden judicial alguna; construyen “pruebas” pagando a desmovilizados avezados en el crimen para que rindan falsos testimonios; mezclan la amenaza y el chantaje con el soborno para lograr aceptación de cargos y sentencias anticipadas, luego de convencer a sus víctimas de que no tienen otra escapatoria, mientras los funcionarios judiciales se limitan a refrendar los montajes militares, pisoteando todos los principios del debido proceso, de los códigos internos y del derecho internacional. Es, quizás, superfluo, recordarle todos estos mecanismos a quien participó en el más elevado círculo del poder político por ocho años, y que de seguro conoció mucho más a fondo estas estrategias en su misma fuente. No dudo que usted participó en la discusión de la Directiva Ministerial Permanente No. 29, del 17 de noviembre de 2005, en la cual se tasa en sumas diferenciadas de dinero el exterminio de vidas humanas, pues si no la hubiese aprobado o hubiese estado en desacuerdo con ella, era lógico esperar su renuncia, la que nunca se produjo.

¿Cree usted, Doctor Palacio, que la actitud del ex Presidente Uribe frente a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó no se fundó en sentimientos profundos de odio? ¿Cómo explica usted que jamás hubiese tomado medida alguna para proteger a esa población de las continuas masacres, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, bombardeos indiscriminados, abusos sexuales, saqueos, pillajes, robos de animales de carga, de ganado, incineración de viviendas, destrucción de cultivos, amenazas de muerte, anuncios persistentes de exterminio y otras muchas atrocidades, todas perpetradas por agentes directos o indirectos del Estado, puesto que los paramilitares se movilizan conjuntamente con las tropas, coordinan sus movimientos y hasta cocinan juntos el almuerzo a la vista de todas sus víctimas? A pesar de que el Doctor Uribe fue informado con detalle y oportunamente de cada crimen, ¿por qué cree usted que eludió durante los ocho años en que usted lo acompañó, toda acción de control y protección, como se lo ordenan preceptos específicos de la Constitución Nacional? Aún más, ¿por qué cree usted que el Doctor Uribe profirió cinco calumnias contra la Comunidad de Paz, difundidas por todos los medios masivos de información, y no quiso retractarse a pesar de que se le demostró que su actuación violaba lo preceptuado por la Corte Constitucional en su Sentencia T-1191/04?

Quizás argumente usted, Doctor Palacio, como lo han hecho varios de sus camaradas, que al ex Presidente Uribe no se le puede hacer responsable de muchas cosas lamentables que ocurrieron durante su gobierno y en las cuales él no habría tenido el poder decisorio. Sin embargo, todos los procedimientos y estrategias que mencioné en mi carta al P. John Dear, constituyeron elementos articulados de políticas conscientemente diseñadas, múltiples veces denunciadas pero tozudamente mantenidas activa o pasivamente, en contravía de los preceptos constitucionales que hacen del jefe del Estado el garante supremo de los derechos constitucionales. Hoy día la justicia universal, saliéndole al paso a la elusión de responsabilidades en numerosos genocidios de la historia, ha definido más rigurosamente la responsabilidad de mando, identificando el rol de quien dirige un aparato criminal sin dar una sola orden concreta de cometer un crimen, pero sabiendo que la máquina que dirige y controla, a través de sus múltiples mecanismos propios, los ejecuta al por mayor. En realidad, el orden jurídico acatado por tribunales internacionales, establece que a una persona natural se le imputan los resultados de una acción como si fuera suya, aunque no la haya ejecutado materialmente, cuando el deber de evitar ese resultado era jurídicamente exigible. La Constitución colombiana no deja dudas al respecto.

Ciertamente, Doctor Palacio, me queda muy difícil comprender que usted recomiende actitudes ajenas al odio y a la venganza, luego de haber participado en las más altas instancias de un gobierno que pasó a la historia como prototipo del odio y la venganza convertidos en poder. Y peor aún, que me acuse a mí de abrigar sentimientos de odio o de venganza por expresar mi desacuerdo con que ese modelo sea exportable a través de ingenuos programas académicos encubridores. Usted bien sabe que mis palabras fueron un sonido en el desierto, pues el Doctor Uribe dictó de todas maneras sus conferencias en Georgetown, donde se impusieron finalmente las razones del poder. Estoy acostumbrado a clamar en el desierto, en un mundo y una sociedad que asimila cada vez más el “todo vale”, pues se le ha inoculado tal miedo a pensar y a ser diferente de lo que afirma y permite el poder, que se ha rutinizado la pasividad y el ajuste al “statu quo”, así éste sea el más atroz.

Atentamente,


Javier Giraldo Moreno, S. J.